La buena imagen de un restaurante debe una parte de su valor al trato directo y personal. En este sentido, el camarero es el agente clave para representar a la totalidad del negocio hostelero. En Toni Serge, sabemos que la actividad profesional tiene una doble vertiente: es sencilla porque no exige conocimientos muy sofisticados, pero requiere de múltiples habilidades personales. De ahí que veas cómo la experiencia es una cualidad tan valorada en el gremio.

Un proceso de selección para acceder a este empleo obliga a una investigación completa de la personalidad del candidato. Si te toca esta tarea, has de dividirla en procesos algo más sencillos. Desearás comprobar el carácter, la proactividad paciente, el dominio del negocio y las habilidades sociales.

Cualidades específicas que encontrarás en un buen candidato a camarero

Cada negocio hostelero tiene un estilo propio y hasta una personalidad singular. Se dirige a un público muy determinado y cualquier miembro del personal ha de saber tratar y congeniar con él. De todos modos, encuentras cualidades que siempre se van a poner en juego, y que en un examen de profesionalidad debes considerar:

1. Experiencia en el sector, conocimiento del negocio hostelero en general y soltura con la terminología de la cocina y de la restauración.

2. Dominio de los protocolos sociales y destreza en la negociación de ventas. Quieres a una persona capaz de defender las posiciones y la calidad del centro en el que trabaja.

3. Contar con buenas habilidades de comunicación. Cuando el cliente pida una explicación, debe ser adecuada, precisa, atenta y amable.

4. Aptitudes combinadas de buen observador, discreción y proactividad cuando sea pertinente.

5. Rapidez mental y coordinación de movimientos. El trabajo será desempeñado de forma uniforme, independientemente del estado de ánimo, cansancio o repetición diaria.

6. Capacidad para la resolución de conflictos con destrezas de lenguaje corporal y lenguaje verbal.

7. Nunca sobrepasar los límites de sus responsabilidades, compromisos u obligaciones que le sean encomendadas.

8. Máxima corrección en el desarrollo de las actividades diarias tanto con clientes como con compañeros de la empresa.

Criterios y valores aplicables a un proceso de selección

Las salas de un restaurante son un cuidado recurso material destinado para hacer disfrutar a los clientes. El personal de sala debe prolongar el esfuerzo con una atenta dedicación para que el deleite culinario se convierta en una experiencia memorable.

El empleado de sala está para que el cliente se sienta cómodo en el disfrute de las especialidades del restaurante. También, ejerce de punto de enlace entre los clientes y los operarios de cocina. Los comentarios, agradecimientos y observaciones son un patrimonio de la empresa en su conjunto. El camarero, en otras palabras, es la voz más autorizada en el conocimiento de la respuesta del público a las creaciones y buen hacer de la cocina.

Como conclusión, un restaurante requiere del trato personal para que la reunión en torno a una mesa tenga un carácter especial y exclusivo. En la relación personal diaria quedan marcadas inevitables diferencias con la competencia. El camarero hace lo posible para que sean las más positivas para la firma que representa. 

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